Siento la vida pasar como una locomotora a su paso por una estación perdida en el desierto.
Hoy me he levantado con ganas de escribirte, pero nadie sabe cuanto dolor estoy masticando. Hoy me he levantado con ganas de saltar al vacio.
Hoy me he levantado, y aun y todo doy gracias, por poder contarte de nuevo mis hazañas por poder sonreírle a la pluma mientras ella se centra en besar la tinta y después lanzarla contra los papeles aun y cuando nadie sabe cuanto duele estar sentado con una bomba como corazón, pensando, soñando, creyendo una salida tan cerca, pero estamos separados por un abismo inevitable que nos absorve del vértigo de mirarnos a nosotros mismos en el espejo.
Hoy ojala no haya existido.
P.S. Esto es lo que sale dándose a una misma 2 minutos justos para escribir. Perdonar el sinsentido de algunas frases.
Es simplemente mi interior.
Alguien por quien volver a volver...
-
Llegó en el momento exacto, de calmar mi rabia y rescatarme, entre tanto
humo,
justo cuando mis pasos ya no me llevaban a ningún lugar… sigo con el mismo...


0 comentarios:
Publicar un comentario